"A pesar del vértigo", de Milena Smit, nunca te dejará indiferente. Pasarás la mirada por sus líneas, de la misma manera en la que el funambulista recorre su trayecto, con mezcla indeterminada de realismo, esperanza en la llegada al final de su camino de cuerda, y ansiedad por encontrar la estabilidad permanente en su meta. Entrarás en convulsiones por emociones a las que no habías puesto nombre. Y, finalmente, la delgada línea que separa el principio del fin, será más comprendido, más familiar, menos intrigante. Bienvenido al grupo del común de los mortales, en el que Smit se mueve como pez en el agua, correteando irreverentemente la cuerda que te sostiene en el vacío.