No hace falta ir drogado para entenderla, sirve con tener un cociente normal y disfrutar con algo más allá que el sota-caballo-rey que ofrece la industria hollywoodiense, que solo es capaz de vomitar pelÃculas lineales con personajes planos.
Vamos, que si eres de los que cree que Los Warren o similares son la cúspide del cine, mejor aléjate de esto que, además, no es cine de terror de jumpscares ni puertas que se abren y se cierran. Es una especie de thriller psicológico raruno.
Por el contrario, si te atrae el cine siniestro y atÃpico, a lo David Lynch o Lars Von Trier (no referencio al propio Charlie Kaufman porque, si lo conoces, es apuesta segura --aunque esta pelÃcula es más perturbadora que otras suyas), déjate llevar por esta extraña historia que está plagada de bizarradas y momentazos, con un final que te deja el ojete torcido.
Para todo lo demás, pues eso, a consumir bazofia de Netflix donde los personajes verbalizan lo que hacen para que asà los retromongolos puedan seguir la trama sin que se les caiga mucho la baba. 🥰🥰🥰