A mi parecer, El Chico de Oro fue una serie muy buena. Me encantó. Hubo romance, tristeza, intriga, felicidad, y, sobre todo, dejó muchas enseñanzas.
Aunque muchas personas la critican, para mí fue una historia con un mensaje muy bonito. Literalmente, me encantó. Le doy 100 de 100.
Es cierto que hubo momentos que me enojaron, como por ejemplo el beso entre el protagonista y la hermana de seyran, que me pareció innecesario. Pero, aparte de eso, la serie fue muy buena. Muy buena, y definitivamente la puedo recomendar.
Esta serie fue muy realista y, según tengo entendido, está basada en hechos reales. Mostró cómo el protagonista cometió un error grave, pero también cómo se arrepintió sinceramente, tanto con su pareja como con su “hermana”. A veces las personas fallan por enojo, impulso o confusión, pero cuando el arrepentimiento es verdadero, se nota. El Chico de Oro refleja eso: que nadie es perfecto, pero algunos sí reconocen sus errores y tratan de cambiar.
También por mucha crítica que haya hacia el carácter de la protagonista, hay que entender su historia. Fue presionada, controlada y hasta herida por quienes debían cuidarla. Si no tuviera ese carácter fuerte, no habría podido enfrentar todo lo que vivió. Ella representa a una joven que no se deja pisotear, que lucha por sí misma. Si fuera diferente, no estaría cumpliendo con ese papel. Quien no lo entienda, no está viendo bien la serie.