Wes Anderson ha creado una parodia de si mismo. Por si eso fuera poco se ha subido al carro del meta-comentario ya que no puedes unirte al club de los 1000 directores más innovadores sin hacerlo.
Por suerte nos ha iluminado con la brillante revelación de que la sociedad está cada vez más fragmentada y carente de una narración colectiva que ordene un mundo aparentemente cada vez más peligroso. Si no fuera por él (y por literalmente cada pieza de contenido mediático que me lo recuerda) me podrÃa haber olvidado de que vivo en una civilización en decadencia por 105 minutos, gracias.
Y aún con toda esa pretenciosidad y enamoramiento narcisista he intentado de verdad disfrutar de los pequeños momentos cómicos o entrañables de la pelÃcula pero las actuaciones insufribles de Scarlett Johansson y Tom Hanks me lo han hecho imposible.
Me encantó Moonrise Kingdom pero parece que ese momento maravilloso quedó atrás para dejar lugar a esta triste basura.