Muy recomendable, es una obra que entrelaza aspectos históricos previos a la segunda guerra mundial y el talento artístico de una muy joven japonesa (país aliado del Nacismo), Nejiko Suwa. El violín que le regaló Goebbels, data del siglo XVIII un estranvarius de precio incalculable perteneció a un distinguido músico judío alemán, que probablemente pereció en los campos de concentración y, al parecer su alma permaneció en su inseparable violín, aspecto descubierto por Nejiko, cuando se hizo dueña del violín obsequiado por Goebbels.