Es una novela ágil en general, se lee rápido. Transcurre una parte en la actualidad y la otra en el pasado. La historia del pasado me generó mayor interés, la actual me resultó ridículamente empalagosa. La trama se resuelve unas cuantas páginas antes de finalizar el libro. Sobran muchísimas páginas que podes saltearlas tranquilamente sin perder el hilo. A mí criterio olvidable. Por supuesto es mí opinión personal.