Lo increรญble de Joker era la complejidad y profundidad con la que se desarrollaban los personajes, en gran parte gracias a la magistral interpretaciรณn de Joaquin Phoenix. Su actuaciรณn dotaba al personaje de una intensidad y realismo que el espectador podรญa sentir de manera visceral.
Con Folie ร Deux, todo eso se fue a la basura. La pelรญcula carece de la profundidad emocional y psicolรณgica que hizo tan impactante a su predecesora. Los personajes parecen superficiales, y la narrativa se ve eclipsada por una innecesaria dependencia de las canciones, que lejos de aportar valor, rompen el ritmo y desdibujan la crudeza que caracterizaba la historia original.
El resultado es una pelรญcula que se siente vacรญa, sin el peso dramรกtico que definiรณ a la primera. Muy decepcionante, por no decir algo peor.