Sin duda alguna, Víctor Manuel Otero, es una persona muy sensible de la vida, de la naturaleza y del universo mismo.
El nos ha permitido aspirar del perfume de sus pensamientos más puros y nos ha llevado por el camino de la persuasión, en un viaje por el cosmos de nuestro Ser, iluminado por la meditación de las letras que vierte en el caldero de la creatividad para crear su poesía sensible en ese trazo mágico que sólo él nos puede obsequiar, para amar y sólo amar cuando la noche de los recuerdos queda atrás.