Entré sin saber que verÃa y quedé gratamente sorprendido no solo por la conmovedora historia, también por la actuación de Will Smith, como siempre descollante. Un guión bien realizado, respetuoso y sin caricaturas, a pesar de la personalidad peculiar de Richard Williams, el padre de las prodigiosas tenistas. Un film muy recomendable sobre todo para ver en familia. Un gran ejemplo de que en la vida, cuando existe un propósito claro, todo se puede.